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El paisaje de Naluc Método EPOA

Ya tienes el Diario

Empecemos

Esta página es para quien acaba de abrir el Diario y no sabe muy bien por dónde arrancar. En cinco minutos de lectura tendrás lo necesario para la primera sesión con tu hijo.

Lo primero: leed el cuento juntos

No empecéis por el diario. Empezad por la historia: es la que le presenta a Naluc y le explica, sin que parezca una explicación, qué significa cada figura.

Los primeros días conviene releerlo cada vez que vayáis a usar el diario, hasta que tenga las figuras interiorizadas. Después ya no lo necesitará.

Las siete figuras, en una pantalla

Para consultarlo rápido cuando te pregunte «¿y esto qué era?».

El árbol

Es él. Crece según crece el niño.

La manzana

Una cualidad suya. Si no se le ocurre ninguna, ayúdale: los demás vemos cosas que uno no ve de sí mismo.

La hoja

Algo que ha conseguido. Atarse los cordones cuenta.

La flor

Algo bonito del día que casi nadie habría mirado.

La nube

Un miedo. Que lo ponga, aunque le dé vergüenza.

El gusano

Un problema que no ha contado. El que está por dentro.

La mariposa

Ese problema, ya resuelto. Nunca el mismo día.

Cómo es una sesión

  1. Buscad vuestro momentoMejor si es siempre el mismo y en el mismo sitio. Al final del día suele funcionar. Diez minutos bastan.
  2. Que elija élÉl decide qué figuras representan su día. No hay respuestas correctas y ninguna figura vale más que otra.
  3. Que dibujeAl representarlo, lo que sentía deja de ser difuso y pasa a estar ahí, en el papel, donde se puede mirar.
  4. Pregunta, sin evaluarPor qué esa figura, qué pasó, cómo se sintió. Sentirse escuchado y no juzgado es lo que abre la puerta.
  5. No se lo resuelvasAyúdale a llegar él a la solución. Ahí es donde se construye la autoestima, y no antes.

Si tu hijo tiene 7 u 8 años, va a necesitar tu apoyo de forma continua. Es normal y no significa que no esté funcionando.

La única regla que no se salta

Si aparece un gusano, tiene que acabar apareciendo una mariposa.

Un problema representado no se queda ahí. Se habla, se acompaña y se espera a que él encuentre su salida. Cuando la encuentre, volverá al dibujo a añadir la mariposa al lado del gusano, o la pondrá en una página nueva si ha pasado mucho tiempo.

No ocurre el mismo día, y no debe forzarse. Pero conviene no dejar gusanos olvidados: un problema del que se deja de hablar no desaparece, solo deja de verse.

¿Y si esto llegara también a su clase?

El método existe como proyecto de aula para todo el curso. Si crees que a su colegio le interesaría, puedes pasarles la información o proponer una charla al AMPA.