El árbol
Es el propio niño. Crece sano cuando el niño crece feliz.
EPOA · De las emociones positivas al aprendizaje
El paisaje de Naluc le da a cada niño un lenguaje propio para sacar fuera lo que siente: un árbol que es él, manzanas que son sus cualidades, un gusano que es ese problema que nadie ve. Y una mariposa para cuando lo supera.
Método creado en el aula, para niños de 6 a 11 años.
El punto de partida
No hay diagnóstico, no hay trastorno, no hay una dificultad que explique por qué de pronto ha dejado de avanzar. Y aun así, algo se ha parado.
La letra empeoraEl trazo estaba conseguido y de pronto se descontrola. Unos días bien, otros ilegible.
Se apaga la curiosidadDeja de preguntar, deja de interesarse, y las notas bajan sin causa aparente.
Aparecen dolores sin explicaciónDolor de tripa, de cabeza, malestar antes de ir al colegio. El médico no encuentra nada.
Cambia el trato con los demásSe retrae o salta a la mínima, en casa, en clase o con sus amigos.
Cuando un niño no encuentra la manera de decir lo que le pasa, el malestar no desaparece: se transforma. Sale por el cuerpo, por el comportamiento o por el rendimiento. EPOA nace en el aula, hace más de diez años, precisamente de observar esto una y otra vez.
Ver cómo funciona el métodoCómo lo resuelve
Cada figura del paisaje nombra algo que cuesta decir con palabras. El niño elige la que representa su día, la dibuja, y a partir de ahí se puede hablar.
Es el propio niño. Crece sano cuando el niño crece feliz.
Una cualidad que reconoce en sí mismo. Si no la ve, el grupo le ayuda a verla.
Un logro nuevo. Vestirse solo, atarse los cordones, atreverse a algo.
Algo bonito del día que normalmente pasaría desapercibido.
Un problema que por fuera no se ve, como el gusano dentro de la fruta.
Ese mismo problema, ya resuelto. Todo gusano espera su mariposa.
Un curso entero
Cada manzana es una cualidad que un niño ha reconocido en sí mismo. Cada hoja, algo que ha conseguido. Cada mariposa, un problema que alguien superó. No lo ha puesto ahí un adulto.
Quién guía el camino
Naluc acompaña al niño de principio a fin. Es quien presenta cada figura, quien explica lo que significa y quien sirve de hilo entre una sesión y la siguiente.
Su cara cambia según la emoción de la que se esté hablando, así que el propio personaje funciona como espejo: el niño reconoce en él lo que siente antes incluso de poder nombrarlo.
Puedes leer su historia completa aquí mismo, gratis. Son doce minutos y, al terminar, entenderás el método entero.
Dos formas de trabajarlo
El método es el mismo, pero quién acompaña al niño cambia. Y por eso el material también.
Padres, madres o abuelos que quieren trabajarlo directamente con su hijo, sin que intervenga el colegio.
Centros que implantan EPOA como proyecto de aula, ejecutado por los tutores a lo largo del curso.
Qué cambia
Autoestima, empatía, autonomía, reconocimiento de las propias fortalezas y capacidad de resolver lo que le pasa.
Se abre un canal estable de conversación entre el niño y su familia, y entre el niño y su tutor.
Cuando lo emocional deja de interferir, la atención y el rendimiento tienen sitio para volver.
Lo que se ve por dentro
Una alumna se consideraba «mala» y actuaba en consecuencia. Sus compañeros la rechazaban, y ese rechazo confirmaba lo que ella ya creía de sí misma.
Al conseguir que pusiera fuera lo que le estaba ocurriendo, el grupo entendió su situación y la relación cambió. No hizo falta ninguna intervención sobre el comportamiento: hizo falta que pudiera contarlo.
Es uno de los casos que dieron origen al método.
Sólo de esta manera seré un niño feliz y me convertiré en una persona buena para mí y para los demás.Del libro El paisaje de Naluc
Siguiente paso
Tanto si eres una familia como si representas a un centro o a un AMPA, la primera conversación es informativa y sin compromiso.