El árbol
Representa al propio niño: su crecimiento y su evolución. Un árbol bien cuidado da buenos frutos.
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Cómo funciona
Cada figura nombra algo que cuesta decir. El niño elige, dibuja y a partir de ahí se puede hablar. Al final del curso, ningún paisaje se parece a otro.
De dónde viene
Inma lleva más de diez años desarrollando EPOA a partir de una observación repetida: alumnos que no avanzaban académicamente sin que hubiera detrás un trastorno ni una dificultad específica que lo justificara.
Al trabajar con ellos apareció el patrón: había un componente emocional interfiriendo en el aprendizaje, y el niño no tenía manera de expresarlo. Las sesiones de grupo para facilitar esa expresión fueron el germen del método.
Una alumna se consideraba «mala» y actuaba en consecuencia; sus compañeros la rechazaban. Al conseguir que pusiera fuera lo que le ocurría, el grupo entendió su situación y la relación cambió.
Uno de los casos que dieron origen al método
La mecánica
Pedirle a un niño que explique lo que siente suele terminar en «bien» o en un encogimiento de hombros. Pedirle que elija una figura, no.
El vocabulario
Al niño no se le explican así: se las presenta el Cuento, una a una, dentro de una historia. Puedes leerlo entero aquí.
Representa al propio niño: su crecimiento y su evolución. Un árbol bien cuidado da buenos frutos.
Cada cualidad positiva que reconoce en sí mismo: amabilidad, valentía, curiosidad, trabajo en equipo.
Un logro o una autonomía nueva. El árbol se llena de hojas conforme el niño avanza.
La apreciación de lo bello y cotidiano: la mascota, un rato con los abuelos, algo que suele darse por hecho.
Un problema o una emoción que genera malestar. Por fuera la fruta está perfecta; por dentro se está estropeando.
La metamorfosis: ese mismo problema, transformado. Nunca aparece el mismo día que el gusano.
El miedo, que tapa la luz. Cuando la nube deja de aparecer, se celebra y se pregunta cómo lo consiguió.
La pareja clave
Es la regla que sostiene el método: un problema representado no se queda ahí. Se trabaja hasta que el niño encuentra su propia solución, y entonces vuelve al dibujo a añadir la mariposa.
Aparece el problema. El adulto no lo resuelve: escucha, pregunta y acompaña.
El niño llega a su solución. El éxito es suyo, y eso es lo que refuerza la autoestima.
El personaje
Naluc acompaña al niño a lo largo de todo el recorrido. Es quien presenta cada figura, quien explica lo que significa y quien sirve de hilo conductor entre una sesión y la siguiente.
Su cara cambia de expresión según la emoción de la que se esté hablando, de modo que el propio personaje se convierte en un espejo donde el niño reconoce lo que siente antes incluso de poder nombrarlo.
El alcance
EPOA no se limita a nombrar emociones. Toca a la vez varias capas del desarrollo del niño.
El método es el mismo, pero el material y el acompañamiento cambian según trabajes desde casa o desde el centro.